Duendes del Bosque parte IV. Xhilitol.

Hola, mis queridos lectores, ¿cómo están? espero que muy bien; hoy los invito a visitar conmigo el Bosque encantado para conocer más sobre los Duendes del Bosque, y si aún no conocen sus historias, les invito a dejarse atrapar por los relatos anteriores en Seres Fantásticos.

En la historia que me fue confiada y que hoy les comparto, conoceremos a una joven hada dispuesta a dar todo para salvar a los suyos, esto queridos lectores, es una historia que vino hasta nosotros desde hace miles de años, ¿listos?, ¡feliz y placentera lectura!

Duendes del bosque IV:
Xhilitol

Hace mucho tiempo, en el gran bosque encantado de todas las criaturas mágicas, vivía un hada con tez azul, brillo lunar y cabello del dorado de los primeros rayos solares. Ella vivía una vida tranquila haciendo uso del poder que le fue conferido al llegar a la Tierra, el poder de la purificación, poder que le hacía un gran bien a los seres que habitaban el bosque y a los mismos humanos que vivían en sus límites, pero que tenía un costo muy alto para ella, ya que aquello dañino o malo que sacaba de los seres a los que purificaba, ya fueran enfermedades o magia oscura, alguna parte quedaba impregnada a ella, algunas veces, tan sólo con retirarse a un lugar oculto del bosque por un tiempo sin tener contacto con ningún otro ser, lograba sanarse y desprenderse de esas energías, con otras no eran tan fácil, pero ella era feliz llevando a cabo su misión que sabía de suma importancia y que confería equilibrio a su entorno, ya que hadas como ella nacían muy rara vez y durante los miles de años que vivían, lograban traer paz al mundo y al morir una, durante el tiempo que tardaba en nacer su sucesora, el caos y el mal lograban atacar a la tierra y a los seres que en ella habitaban, logrando que reinara la confusión.

Xhilitol es una hada con dones extraordinarios


Un día, algunos humanos se adentraron al bosque guiados por un niño que podía ver a los seres mágicos, era algo que algunos humanos gustaban de hacer, capturar a los habitantes del bosque para exhibirlos en las ferias de los pueblos; esa noche el hada y otros seres fueron capturados, algunos lastimados cruelmente y encadenados, el rey de las hadas enfureció por ese trato a su pueblo y habló de declarar la guerra a los humanos y no ayudarlos nunca más a sanar su mundo; el rumor de la decisión del rey empezó a oírse fuera del bosque y algunos humanos temerosos de que llevara a cabo su amenaza, prometieron devolver a los prisioneros y no volver a invadir el bosque, todo eso si el rey perdonaba la afrenta que ellos habían cometido ya que sabían, que los dones de los seres mágicos eran necesarios para poder conservar el tipo de vida que a ellos, tanto les gustaba.

Y fue así que se hizo, la mayoría de los que habían capturado hadas, decidieron devolverlas acatando la decisión que la gran mayoría había tomado, sin embargo, el sentimiento humano es muy grande y tiene muchas formas de manifestarse y además, muchas más de ser manipulado, de hecho, tantas como seres humanos existen y por supuesto, a veces, existen personas cuyo sentir es diferente de las demás y que si a ese sentir lo guía la avaricia y el deseo de obtener más beneficios a consta de cualquier cosa, solamente la valentía de otros pueden detenerlo y hubo, entre aquellos humanos, uno que decidió que lo que quería era conservar a un grupo de seres mágicos para su beneficio y ocultándolo a los demás, planeo alejarse de ese lugar con su preciada mercancía.


Pasaron días y los días se hicieron semanas, y todos los seres mágicos en poder de este cruel humano, sufrieron incontables maltratos, latigazos, poca comida, cadenas que a sus brazos y piernas lastimaban, algunas alas fueron fracturadas y finalmente cortadas, algunos de los más frágiles y pequeños murieron, sin que los demás algo pudieran hacer más que llorar por la crueldad del ser que los tenía cautivos, recordando a sus amigos, a sus familias, a su amado bosque, el cual cada vez se encontraba más lejos y ahora, incluso, más allá de un mar para ellos desconocido que hacía dos días los alejaba de las costas de la única tierra que hasta ahora habían conocido y que los acercaba a un puerto en donde planeaban venderles.


Sin embargo, los humanos no sabían que entre todos los cautivos, había un hada, Xhilitol, un nombre muy común en la comunidad mágica, con poderes no tan usuales ya que ella, no necesitaba ni manos, ni pies, para purificar a algo o a alguien, sólo el poder de su pensamiento bastaba por lo que, cadenas o mordazas especiales para impedir que usara sus poderes, no eran impedimento para utilizar sus dones.

El Bosque mágico está en un lugar oculto a la vista de los seres cuyo corazón no es puro.

Una noche, después de días de planear una escapatoria para todos, Xhilitol, llamó la atención de todos sus compañeros cautivos, los despertó uno a uno con el mayor silencio, y cuando finalmente todos le prestaban atención, dijo:


– Sé que es muy tarde, pero necesito hablar con ustedes, he escuchado a uno de nuestros guardias decir que mañana su jefe se reunirá con posibles compradores, y que un día después nos pondrán en venta a todos, así que esta noche es la última que pasaremos juntos y es también nuestra última oportunidad para poder escapar; sé que todos estamos cansados y muy débiles, pero creo que algunos de ustedes todavía pueden volar, así que les pido escuchen con atención, yo puedo hacer que todos los humanos aquí, entren en una ilusión que les haga realizar acciones bondadosas, desafortunadamente son muchos, así que no podré hacer que dure demasiado ya que me siento débil, ellos nos liberarán y podremos escapar, para ello necesitaremos que todos aquellos que se sientan con mayor fuerza, ayuden a los que se sientan más frágiles, seguramente no llegaremos muy lejos antes de que acabe la ilusión, debemos por ello llegar al barco donde nos trajeron, una vez en el barco, habremos de poner rumbo al puerto del que partimos y finalmente, llegar a nuestro hogar; una vez a salvo, yo les prometo que esto que ha pasado con nosotros, no volverá a pasar nunca más.
– Pero ¿cómo?
– Por ahora, lo importante es que estemos a salvo, lo que les pido es que confíen en mí.
– ¿Podemos ayudarte?
– No realmente, hace mucho los ancestros me hablaron de un poder que me fue otorgado, el cual, yo era libre de elegir o no usar… nunca antes había pensado en usarlo hasta hoy, sólo les pido que confíen en mí.

Los demás se quedaron en silencio, no sabían que decir, pero por el tono de sus palabras, más de uno sospecho que, debido a lo débil que se encontraba Xhilitol, lo que pensaba hacer por todos ellos, probablemente, le costaría la vida y que ellos debían respetar la decisión de su amiga, pero sobre todo, tenían que ayudar esforzándose por salir de ahí con vida apoyándose unos a otros.

A la mañana siguiente, como pasaba desde el día en que fueron hechos prisioneros, fueron maltratados y exhibidos ante las personas que curiosas estaban dispuestas a pagar por verlos, sin embargo, este día, el dolor y la humillación que sentían, parecían ser menores gracias a la esperanza de poder ser libres.


Al llegar el anochecer, los guardias, después de hacer su trabajo, se fueron a dormir con la tranquilidad del que todo lo ignora y fue así como pusieron en práctica el plan de Xhilitol; ella con sus poderes hechizo a los humanos y en ese sueño en que se dejaban guiar por su corazón puro, se acercaron a las jaulas a liberar a todos los cautivos, una vez fuera de las jaulas todos se dirigieron al barco que, anclado en el muelle, parecía esperar para volverlos a su hogar; al llegar ahí, todos unieron sus fuerzas y el mar surcaron llamados por la magia del bosque al que tanto anhelaban, esa esperanza parecía ayudar a desplazar con mayor velocidad al barco, reduciendo la distancia que tanto les entristecía.


Ya con la vista de la Isla, de sus montañas y su cielo mitad día y mitad noche, conmovida por el sufrimiento y la esperanza que aún con todo, sus hijos en su corazón albergaban, la madre del Mar y la Tierra, de todo cuanto existe, envío a un hermoso tigre blanco que volaba con las alas de la fe de todos los corazones que en el barco se encontraban; el extraordinario ser se posó un momento en la superficie del barco, ofreciendo su lomo para que todos a él subieran y voló majestuoso hasta los límites del bosque mágico, una vez ahí, el tigre se posó en Tierra permitiendo bajar a todos; cada uno de ellos le agradeció su ayuda y dirigió sus pasos a la protección del bosque excepto Xhilitol, quien les pidió la dejaran hablar un momento con la creatura.


Algo nerviosa y asustada, Xhilitol se acercó a él abrazándolo, las palabras parecían no querer salir, más que eso, parecían no ser necesarias, el salvador y nuevo amigo, parecía saberlo todo y, delicadamente, con su zarpa, la rodeo trasmitiéndole el amor de aquella que lo había enviado.


– Voy a hacer algo que me costara la vida, al menos, esta vida que por ahora, es la única que conozco y tengo miedo de qué pueda pasar. He decidido que usaré mi esencia para proteger al bosque y así jamás volverá a pasar lo que nos pasó a todos nosotros, porque ahora comprendo que la convivencia con los hombres no es posible, debido a que su mente somete a su puro corazón y terminan dejándose guiar por la crueldad.
– Eres valiente Xhilitol, sobre todo eres valiente y la reina del bosque de ti cuidará, no temas, ahora vivirás un tipo de existencia que va más allá de un sólo momento para expandirse por la eternidad.
– ¿No importa que tenga miedo?
– No importa y ese sentimiento hace que tu decisión sea mucho más fuerte. ¿Cuánto tiempo durara esta protección?
– Hasta el momento en que los seres humanos dejen de guiarse por sus ilusiones materiales que son creadas por una mente que no busca unirse al corazón de la Reina del Bosque.
– Quizá eso nunca pase ¿no crees?
– La decisión estará en ellos a partir de ahora.
– ¿Nadie de ellos podrá cruzar?
– Seguro habrá alguno que unido a la reina quiera estar. Los esperare con ansias y con gran gusto les abriré las puertas a nuestro mundo.
– Gracias, bella Xhilitol.

Entonces, se separaron y Xhilitol empezaba a impulsarse con sus alas cuando el tigre se acercó a ella y le ofreció subir a su lomo.


– Pero esto tengo que hacerlo sola.
– Estas muy débil, yo puedo ayudarte.
– Pero… tú tendrías que…
– Compartir tu existencia, eso lo sé, tendremos el siempre para acompañarnos y sé que llegaremos a hacer grandes amigos, por ahora, debo presentarme, mi nombre es Filhndilf y voy a acompañarte en este viaje.
– ¿Estás seguro?
– Así es.
– Ya somos amigos hermoso tigre… ya eres mi amigo Filhndilf.


Xhilitol subió al lomo de Filhndilf iniciando su viaje alrededor de toda la tierra mágica. Poco a poco, sin que se dieran cuenta, mientras Xhilitol recitaba un conjuro, ambas figuras se fueron desvaneciendo, y mientras ellas desaparecían de esa realidad, sus esencias iban creando un escudo que volvía invisible a todo ser mágico.


Al completar el círculo que envolvía a todo el Bosque mágico, los cuerpos de los dos amigos desaparecieron para siempre, al menos, en las formas que hasta ese momento tenían; mientras, en el cielo aparecían dos estrellas, la de un tigre y en el lomo de éste una hada, ambos sonrientes.

Xhilitol custodiará por siempre su amado Bosque que es el hogar de sus amigos.


Y así acaba la historia de los valientes Xhilitol y Filhndilf, y si alguna vez te lanzas a navegar en el vasto océano, no olvides que una isla, hoy olvidada por los humanos, desde tiempos inmemorables, tocada al mismo tiempo por la noche y el día, cubierta por un bosque mágico esta, y si tienes suerte y a ella llegas mientras la Luna llena brilla en lo alto, seguro podrás en el viento escuchar las melodiosas risas de un hada y su amigo tigre que custodian un reino al que podrás entrar si eres de corazón realmente puro.


Bueno, eso es todo por hoy mis queridos lectores, espero que les haya gustado.


Nos leemos pronto.


Bye.

©  Semira Darimá

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