Delicia de Arándanos y queso.

¡Hola, mis queridos lectores! ¿Cómo están?, espero que muy bien. Hoy, en donde vivo, tenemos un clima de esos que nos invitan a preparar una deliciosa bebida caliente, yo pienso en un café o un sabroso chocolate, je, je, y acomodarse en el sillón más mullido de casa dispuestos a tener una muy buena dosis de lectura, pero, ¿por qué no? también es un tiempo muuuy bueno para inundar a nuestro hogar con asombrosos y exquisitos olores y pensando en eso, hoy les voy compartir la recetamuy querida en casa, de un pastel que es, simplemente,  de-li-cio-so, ¿listos?

El ingrediente estrella de esta receta son los arándanos, de los que ya hemos aprendido en el blog; en casa, afortunadamente para mí y, por supuesto, para la receta, tenemos unos orgánicos que nada más verles, se hace la boca agua, así que sin más preámbulos, alisten cocinas y hornos que en 3, 2, 1… ¡vamos a empezar!

La lista de ingredientes para preparar esta receta es:

  • 115 gramos mantequilla a temperatura ambiente (con unos veinte minutos sin refrigeración, será suficiente  (¡Atención! que es importante que sea mantequilla y no margarina)
  • 250 gramos de Azúcar.
  • 280 gramos de harina (si es integral, mejor).
  •  2 huevos.                                
  • 5 gramos de polvo para hornear (Royal).
  • 1 pizca de sal.  
  • 290 gramos de deliciosos arandanos (lavados y desinfectados).
  • 170 gramos de queso crema (que debe estar a temperatura ambiente).
  • 1 1/4 taza de leche.

Ahora, para la cubierta del pastel, porque si esperaban  que fuera suficientemente sabroso ya, esto va a mejorar. Para ello, vamos a necesitar:

  • 30 gramos de harina.

  • 50 gramos de azúcar moscabado.

  • 30 gramos de mantequilla fría.

 

 

Procedimiento:

Antes que nada, vamos a precalentar el horno a 1900 C y vamos a enharinar el molde.

Ahora sí, empezaremos por preparar la cubierta del pastel o topping, ya que cuando el pastel esté listo para entrar al horno,  es importante tener preparada esta mezcla.

Ahora, vamos a combinar los elementos secos, excepto el azúcar, que son: la harina (ya tamizada, es decir, pasada por un colador), el polvo para hornear y la sal. Reservamos y preparamos la leche.

Teniendo por un lado preparada la harina y la leche, en un bol aparte, vamos a batir la mantequilla junto con el azúcar, bien mezcladas estas dos, es momento de añadir uno a uno los huevos y, después, el queso crema, recordando que debe  de estar a temperatura ambiente, seguimos batiendo y añadimos un poquito de leche a la mezcla y un poco de harina y sin dejar de batir vamos a alternar el añadir la leche y la harina muy poco a poco, dándoles tiempo de incorporarse.

La leche la añadiremos toda, mientras que de la harina, guardaremos un poquito, en este punto, nuestra masa debe estar perfecta así que, dejamos de batir y, esta harina que hemos dejado en el recipiente, vamos a verterla sobre los blueberries y revolveremos hasta que  todos queden cubiertos con ella.

Realizado lo anterior, es momento de agregar los arándanos a la masa incorporándolos con una espátula con movimientos leeentos, muy leeentos y, envolventes y… diría yo que con mucho amor, después de todo, recuerden que van a comerlo y que mejor que hacerlo con gran cariño y alegría.

Lo siguiente es  vaciar la masa en el molde ya enharinado y espolvoreamos ese topping que hemos preparado como primer paso de la receta.

Lo introducimos en el horno y ahora nos queda esperar unos 40 o 45 minutos, ya saben que cada horno es un mundo, je, je. Mientras se hornea, yo les recomiendo que disfruten de ese delicioso olor del que hablaba al inicio,  que empezará a recorrer su hogar, respiren profuuundamente y felicítense por hacerse este regalo culinario.  

CakePatel

Una vez esté listo, lo que podemos comprobar al insertar un palillo en el centro de nuestro pastel  y salga limpio, apaga el horno y abre la puerta,  ¡pero no saques el pastel! espera a que se enfrié, y una vez que ya este frío,  ya lo puedes desmoldar.

Pero reduzcamos el tiempo de espera y mientras le das tiempo  a que se enfríe, puedes prepararte un delicioso cafecito, sólo o con leche, tú decides, claro que está la opción de un té o chocolate, pero  realmente, este pastel en especial, no tiene mejor compañero que un café, eso se los aseguro después de… bueno, muuuchas veces experimentarlo.

Y ahora, la espera ha terminado y únicamente queda disfrutarlo. Yo, con una buena manta, mi cafecito, el sillón más mullido de casa, lista para acompañar mi lectura. Ji, ji.

Delicia de arándanos y queso

 

Y como no quiero hacer esperar más al libro, de ti mi querido lector y de tus, hoy consentidas,  papilas gustativas, me despido y te deseo que de la forma que te apetezca,  ¡disfrutes de  esta deliciosura!

 Ji, ji.

Bye!

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