Duendes del Bosque III

Hola mis queridos lectores ¿cómo están? espero que muy bien; hoy les compartiré la tercera parte de los Duendes del bosque, y si no has leído Duendes del bosque I y Duendes del Bosque II, les recomiendo que los lean, ¡No se los pueden perder, je, je, bueno, después de todo, nunca está de más una buena lectura. Hoy les contaré la historia de una guerra que comenzó con la historia de una de las dragonas más impresionantes y hermosas que ha visto el pueblo mágico y esta dragona se llama Zinaaila y esta es su historia:

 

Hubo un tiempo, hace mucho, en que, en el cielo, no eran únicamente las aves quienes reinaban, existían otros seres, incomprendidos por los humanos, quienes veían en su habilidad de conquistar los cuatro elementos: tierra, fuego, aire y agua, un motivo para desconfiar y sentirse amenazados, sentimiento guiado, más que cualquier otra cosa, por los celos y los prejuicios; en esa época de dragones vivió Zinaaila, una dragona de una hermosa y única belleza, de un rojo escarlata extraordinariamente intenso, tanto, que su piel parecía estar impregnada por el corazón del fuego; ella era huérfana ya que la cacería de dragones era vista como un deporte y, también, una manera de someter a aquellos seres que tanto temor causaban a los prejuiciosos humanos, por ello, sus padres fueron muertos minutos después de que ella nació, su padre, tratando de defender a su madre y a su madre, tratando de proteger a su cría, y aunque finalmente logró matar a todos los invasores de su hogar y asesinos de su compañero, resultó herida de gravedad y después de unos minutos murió; en un instante, ese momento que debía ser de gran alegría para la familia de dragones, se convirtió en uno desolador, en el que la muerte acechaba y parecía que cobraría también la vida de la recién nacida; afortunadamente, cuando se deja actuar, sin cuestionar, a la alquimia propia de la Tierra, esta actúa y ayuda a encauzar las vías que han querido ser desviadas sin justicia; fue así que la pequeña dragona, hubo de ser encontrada por una rebelde hada que llegó, como debía de ser, al sitio correcto, en el justo momento.

El hada, que era del tamaño similar al de un adulto humano, tomó a su cuidado a este extraordinario ser, no sin antes ahuyentar al miedo que quería entrar a su corazón y es de comprenderse, aunque tenía pocas horas de nacida cuando sucedió su encuentro; la dragona era la mitad de alta que el hada y es bien sabido que, normalmente, los dragones pueden crecer hasta 10 veces lo que miden horas después de que nacen; así, la expedición del hada por las tierras lejanas de las arenas azules terminó mejor de lo que iniciara y emprendió con su nueva compañera el camino de regreso a casa.

Tres meses después, esta rebelde y bondadosa hada presenció una de las más extraordinarias proezas de un dragón, su primer vuelo, y con tal gracia y belleza, que embelesó su mente; esta escena tan extraordinaria y fantástica,  si se recuerda que los dragones empiezan a volar hasta su primer año de edad, fue la que determinó que el hada llamara a la ya no tan pequeña dragona  Zinaaila, que significa: A la que le depara un gran futuro.

Al cumplir Zinaaila un año de edad, tuvo que empezar a dormir fuera de la casa de su amiga hada y  empezaba a ser evidente para ambas -debido a lo que en su comunidad se hablaba- que pronto tendrían que buscar un mejor hogar para la dragona,  ya que su tamaño de más de 16 metros de largo no pasaba desapercibido y aunque trataban de ser tolerantes, algunos de los otros seres mágicos con los que cohabitaban, simplemente creían que el tamaño de Zinaaila, era realmente muy inconveniente y peligroso para sus hogares y para ellos mismos; por otra parte, los avistamientos por humanos ya tenían tiempo dándose y, por supuesto, ellos más que nadie se sentían temerosos de tener una vecina de esa clase y tamaño.

 

Este es un rompecabezas que armé y me recuerda mucho a Zinaaila.jpg
En algún lugar alas enormes todavía viajan por el cielo.

 

Después de pensarlo por algún tiempo, el hada Cezhyley, que así se llamaba, decidió que lo mejor para la paz y tranquilidad de todos era llevar a Zinaaila al corazón del bosque más frondoso y cercano que tenían, y ahí, ambas podrían seguirse viendo. La despedida fue muy difícil para las dos, ya que habían llegado a tenerse un gran amor, y el amor, querido lector, como es bien sabido, es la magia más poderosa que en el mundo existe, y así fue que sin saberlo, en un abrazo de amor real, más allá del dolor, se generó una protección hacia la dragona de la que ninguna de las dos sospechó y que, poco tiempo después, traería como consecuencia un hecho que marcaría para siempre a la vida, pero me adelanto un poco y he de volver a esa conmovedora escena en la que gracias al amor, surgió una magia increíble, y aunque ambas se extrañarían, sabían que esta decisión era la mejor, no sólo para ellas, sino para todos los que cercanos se encontraban.

Mientras esto maravilloso en el bosque pasaba, en los pueblos humanos cercanos se había ya esparcido el rumor de la existencia de un peligroso y enorme dragón, una amenaza que debía de ser eliminada con rapidez, antes de que el dragón alcanzara la madurez, ya que, según ellos, la existencia de nuestra especie dependía de ello. De los pueblos cercanos llegaron, a los linderos del territorio de los seres mágicos, algunos jóvenes que alimentados por el deseo de matar, sus corazones les dieron el valor para invadir la comunidad donde Cezhyley vivía; a su paso reinó la destrucción y la muerte, sangre de seres mágicos corrió como nunca antes y habiendo encontrado en el hogar de Cezhyley evidencias de la presencia del dragón, cruelmente la trataron y a torturas terribles a la hermosa hada sometieron, con la única finalidad de que ella confesara el lugar en donde el hogar del maligno ser se encontraba.

Los labios de Cezhyley nada de noticias dieron del lugar en donde su amiga se resguardaba y los hombres ciegos en su ira, al hada la condenaron a sufrir el mayor de los tormentos… sus alas, presurosos mutilaron, y es cuando hace su aparición una hada de la que no les he hablado, Lihtril, una sílfide que a Cezhyley amaba por su rebelde y noble corazón; la amiga, mal guiada por la desesperación, producto del horror que le causó ver a su amiga mutilada, hizo que confesara el lugar en donde la dragona se ocultaba, ¿quién podría a ella culparla de revelar un secreto que había jurado a nadie decir?, a Lihtril lo que la movió, al contrario de los hombres, fue el amor y la preocupación por su amiga herida a la que pudo llevar a casa y trabajó en sanar sus heridas; afortunadamente para Cezhyley, Lihtril era una de las hadas más diestras con las manos y lo mismo podía construir cualquier cosa que sanar cuerpos con sus destrezas, las cuales, por sobre todo, concentró en poder hacer que las alas de su amiga recuperaran su función y eso lo lograría, haciendo uso de algunos mecanismos que a las alas reforzarían. Lihtril, no podía siquiera imaginar a su amiga sin la posibilidad de volar.

Perdida en hermosos sueños, producto de algunos preparados de plantas que Lihtril usara para hacer descansar a su amiga, Cezhyley no imaginaba que el peligro acechaba muy cerca a Zinaaila, un peligro del que nadie más que la misma Zinaaila, al menos en ese momento, se tendría que salvar.

Presurosos, el grupo de hombres se pusieron en marcha para llegar a la ubicación en la que se encontraba la dragona, pero la noticia de lo que había pasado con su amiga ya le había sido comunicada por los Neinhoms, seres que se mueven como susurros en el viento, así que esperaba que esos hombres llegaran en cualquier momento, por lo que se escondió y, sin darse cuenta, en el aire pareció desvanecerse tan larga como era, y aunque nerviosa por lo que le pasaba, logró mantenerse en calma para evitar que los invasores su presencia presintieran, y es que han de saber mis queridos lectores, que esa habilidad de camuflarse no es propia de los dragones, al menos no hasta ese momento.

Al llegar a un gran claro y al dragón no encontrar, la ira de los hombres rápidamente creció y el ver huellas gigantes, árboles arrancados de raíz,  eran muestras claras de que el dragón había estado ahí y había logrado huir ¿a dónde? se preguntaron, y no faltó quien supusiera que el hada sabría a donde podía haberse dirigido; pensaron en volver con Cezhyley para usarla como carnada para que viniera la dragona por sí sola, pero lo que no sabían es que ella estaba frente a sus ojos camuflada. Zinaaila aprovecho la oportunidad que tenía y los atacó, pero no con la intención de matarlos ya que esta idea no lo gustaba en lo absoluto, así que sólo dejó inconscientes a los 12 muchachos que habían ido a matarla y los dejó en la frontera entre el mundo humano y el fantástico, y cuando despertaron volvieron enfadados a su aldea de origen; la historia de lo que pasó en ese claro, a toda prisa fue de boca en boca, desconcertando a más de uno ¿atacados por una fuerza misteriosa?, cosa demoníaca pensaron algunos, otros más, que los jóvenes de valerosos habían pasado a locos, pero aquellos que en sus palabras creyeron, se dispusieron a marchar de nuevo al bosque para eliminar a esa dragona y de paso a esa maligna fuerza que también los acechaba, sin sospechar que se trataban del mismo ser.

fantasy dragon for pixabay
Una extraordinaria magia en presencia de mentes pequeñas, desafortunadamente, puede causar gran temor.

Zinaaila en ese momento, sin saberlo y mucho menos pretenderlo, se convirtió en el ser mágico más temido por lo extraordinario de su magia, un poder que de alguna forma, gracias a los lazos de amor surgidos de su amistad, compartía con Cezhyley y su amiga Lihtril, una magia superior a la que los humanos habían visto jamás, ya que cientos de años antes, ellos habían perdido la facultad de ver lo que en el mundo mágico acontecía.

Con su volar y buscar protegida por su invisibilidad, la dragona con gran angustia se discurría entre los colores del atardecer, sintiendo que la amplitud del cielo era más de la real, y más que buscar con los ojos, ella buscaba guiándose con el corazón, pues allá a donde sus amigas estuvieran, ella tendría que ir a parar; así fue que siendo visible, llegó a un claro cercano a la aldea que  años atrás había sido su hogar; ante sus amigas, unos minutos bastaron para comunicar lo que era importante, lo que debía ser dicho con presteza, la magia recién aumentada, el poder de desaparecer a la vista, el amor que se compartían como amigas, los abrazos y promesas de cuidado de una a las otras dos, y de las tres a todos los seres mágicos que, de los humanos, debían ser protegidos.  Zinaaila se camufló en los aires alejándose de la aldea, mientras, sus amigas ayudaban a todos a esconderse de la vista de quienes los amenazaban. En algún momento Cezhyley deseó, con el fervor de un corazón que a su naturaleza le es leal, que los Suchtlhoms, seres del tiempo, detuvieran lo que ella presentía en ese lugar acontecería, y apenas hubo expresado el pensamiento, a su alrededor, paralizados, cayeron parte de los hombres que su captura buscaban; viendo lo sucedido y aterrorizados por lo que sus ojos presenciaban, el resto de los hombres que escondidos ya acechaban, salieron al oír, apenas, que el llamado al ataque se daba, y salieron detrás de los árboles, matorrales y casas, enardecidos y espantados por igual, buscando dar alivio a aquellos caídos, que cual si de estatuas se trataran, no respondían a sus llamados  ¿cómo era posible que eso pudiera estar pasando? trataban de entender, cuando un repentino estruendo, que a muchos aturdió, se escuchó seguido de un temblor de tierra, era Zinaaila que aterrizando ante sus amigas a ellas se unía, protegida por su recién descubierta habilidad de hacerse invisible; los hombres al no poder ver a la dragona se empezaron a preocupar y su natural temor de ellos se apodero; mientras tanto, Lihtril  estaba lista para usar su magia tratando de asustarlos más y de ahuyentarlos, pero un hombre se volteó a donde ella estaba y ella, al hacerse para atrás tratando de escapar, tropezó con un pequeño jarrón que estaba en el suelo y se rompió; con el ruido, un buen número de gente hacia ella se abalanzó, y siendo Cezhyley testigo de ello, no podía dejar que a su amiga  capturaran, después de todo lo que había hecho por ella, así que los distrajo volando sobre ellos para llevarlos a otra parte y cuando Zinaaila vio lo que estaba pasando, se dejó ver para defender a su amiga. Sobre ella cayeron redes y antorchas, flechas y espadas, rocas y gritos de ensordecedor enojo, Zinaaila se dolía, no importa pensaba; si para salvar a sus amigas ella tenía que morir, gustosa lo haría y en ese momento cuando estaban a punto de tirarle una gran lanza de plata a Zinaaila, lo que podría ser su muerte, Lihtril con su cuerpo la detuvo y mortalmente herida al suelo cayó.

En un instante las demás hadas, duendes, elfos, troles, trasgos y todo ser mágico, sin importar sus diferencias, que ahí se encontraban, unieron sus fuerzas y con un pensamiento que nació al unisonó en la conciencia de todos ellos, una barrera invisible en cada uno de ellos se creó, desapareciéndolos de la vista de los humanos; cuando el momento del hechizo terminó, el bosque pareció perder, para la vista de los seres humanos, una especie de magia que nunca más recobrarían, en tanto que, para los seres mágicos, el bosque seguía siendo su hermoso hogar, y por sobre todo seguro, ya que ningún ser humano tendría la capacidad de adentrarse a su mundo, bueno, eso en parte, ya que, de vez en vez,  unas cuantas personas especiales, aquellas de corazón realmente puro, guiadas por una luz que aparece de improviso, encuentran el camino a ese reino que es uno con el nuestro y del que una tarde de lluvia, un canto de ave o simplemente escuchando con atención, aun nos susurra al oído invitándonos a purificarnos y así poder adentrarnos a sus puertas que nos esperan.

Con el paso del tiempo, las personas y sus descendientes, que al bosque atacaron, se habían olvidado  de su existencia y hasta olvidaron que existía un mundo mágico y, auxiliados por la Naturaleza que  ayudó a los que habíamos dañado, cubrió todo rastro de ese maravilloso reino y en nuestro mundo dejaron de verse a los seres mágicos.

Zinaaila se convirtió en el dragón más poderoso y grande que el mundo mágico haya visto jamás y Cezhyley  enterró a su mejor amiga para que la Naturaleza se encargara de darle otra misión y seguir con el ciclo de la vida.

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Zinaaila y su magia son ahora guardianes del Mundo Mágico, en el que debes de creer para poder ver.

Hoy me confiaron esta historia para hacerla del conocimiento de los humanos, lo que pasó en tiempos pasados y ya hemos olvidado, para que aquellos que quieran a la magia volver, encaminen sus almas, ¿acaso eres un lector que en ello no cree?, no importa ahora, a ti ya te llegará el momento, sólo recuerda: hay cosas en este nuestro mundo que con nuestros ojos no estamos destinados a ver,  para lograrlo, tendrás que abrir a tu mente y a tu corazón de las cargas pesadas e innecesarias, liberarte así es como podrás reencontrarte con algo extraordinariamente mágico, como yo lo he hecho.

Esta historia es real, los duendes no tienen la capacidad de mentir, lo que es bueno y malo, ya que les da una desventaja porque no les pueden mentir a sus enemigos.

Bueno, mis queridos lectores, esta historia ha llegado a su fin, espero que les haya gustado, y muy pronto les traeré una nueva historia de los duendes del bosque.

Disfruten de la magia de cada instante.

¡Bye!

 

 

©Semira Darimá, puedes compartir el contenido, citando esta fuente, gracias.

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