Noche de leyendas: El Charro negro.

No hace mucho tiempo, al caer el sol, las familias todavía se reunían alrededor del fuego a contar historias;  en esas noches mágicas, el mejor lugar estaba reservado para el “contador de historias”, esa persona, con su maravilloso don de darle vida a los antiguos relatos, podía hacer viajar a sus oyentes a épocas y lugares lejanos, su voz podía transportar a los oyentes a una y mil aventuras en donde se acompañaba a héroes y personas comunes en sus travesías.

No hace mucho tiempo, el saber y conocimiento de nuestros pueblos era transmitido así,  al calor de un hogar, alrededor de una mesa, en compañía de la familia y seres queridos, los niños entusiastas de estos relatos, esperaban con emoción el momento en el que el velo de la normalidad se descorría y dejaba paso a las más emocionantes aventuras.

En casa, no hemos abandonado esa tradición, a veces, al calor de una buena chimenea o alumbrados con una cuantas velas; bajo el cielo estrellado sentados unos contra otros, con la luna y las estrellas como farol, o en casa cómodamente sentados en un mullido sillón, bebiendo massala chai, café o chocolate, acompañados de sabroso pan o un pastel recién horneado. Hay noches que nos entregamos a esa magia, así, he conocido historias, seguramente tan antiguas como el ser humano, pasadas de generación en generación, transformadas, enriquecidas, modificadas, llenas de sabiduría y de mensajes secretos; esto se llama tradición oral y, la verdad, son noches que yo espero muy, muy emocionada.

A esa tradición oral, pertenecen las leyendas -antes contadas de boca en boca, ahora en libros, gracias a la imprenta- que han acompañado a la civilización humana desde hace mucho, mucho tiempo, surgiendo como una necesidad de contar hechos reales -la mayoría de las veces con una pizca de fantasía-, para así poder recordar hechos históricos o importantes, ya fuera sólo para una pequeña comunidad o una civilización entera, claro que estas narraciones pueden hablar tanto de un hecho por así decirlo “normal” o paranormal, como por ejemplo en México -un país muy rico en leyendas que lo identifican-, son más populares que otras, las paranormales, llegando a ser poco probable que un niño o adulto no haya escuchado alguna vez de: La llorona, El Charro Negro, El Nahual, La Isla de las Muñecas, La Dama de Negro, La Taconuda, El Chupacabras, La Pascuala,  Las Brujas, o Las Bolas de Fuego.

En esta época tan rica en tradiciones, como lo son las festividades de Día de muertos, les quiero compartir un poco de esta magia, asi que, nos sentados a la luz del fuego y los invito a prepararse una buena taza de su bebida favorita, acomodarse en su lugar preferido y escuchar estos relatos, que en estas Noches de leyenda les comparto, como homenaje a esos “cuenta historias” que me precedieron y que quizá en esta época, nos acompañen.

Así que, sin más, ¡comencemos mis queridos Atrapahistorias de… El Mundo que yo veo!

Hoy les narraré: El Charro negro.

Título: El Charro negro.

Leyenda popular.

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