Bienvenidos a esta noche de horrores, donde las sombras no sólo se arrastran entre y en los muros, sino que abren grietas en la realidad.
El miedo es memoria y es herencia: lo llevamos en la sangre desde que nuestros ancestros temblaban al escuchar pasos en la oscuridad. Pero este año, lo que nos persigue no proviene sólo del pasado… se alimenta de nuestro presente.
Los relatos que escucharás durante este 6to. Festival del Terror nacen de la literatura inmortal y de los ecos del mundo moderno, donde los monstruos ya no siempre habitan castillos ni criptas, ya que, a veces usan nuestros mismos rostros, respiran en las ciudades, o se esconden en los lugares cotidianos donde creemos estar a salvo.
¿Lo oyes? No es el viento… es el roce de algo que ya viene, algo que aprendió a observarnos desde nuestras propias pantallas, desde los sueños que no confesamos y que nos resistimos a recordar por lo oscuros y terroríficos.
Este año, el Festival de Terror no sólo invoca fantasmas y bestias antiguas, también desata las pesadillas de un siglo convulso.
Y recuerda… cuando las luces se apaguen, no mires demasiado tiempo la oscuridad. Porque en ella, alguien ya te está mirando a ti y no puedes evadirle…

Acércate, viajero del insomnio; esta noche, el mar respira más hondo de lo habitual y, entre las olas, el barco Kamtschatka navega con un pasajero menos.